domingo, 12 de diciembre de 2010

Tengo Ganas de Ti.

Y no puedo esconderme, no puedo justificarme. solo puedo esperar hacerme perdonar de algún modo. ahí esta. la veo salir, la veo pasar. esta en su coche. y por primera vez después de tantos días escondido en la sombra, doy un paso a delante y me cruzo con su mirada. detengo sus ojos. los hago míos por un instante. y por ellos tiernamente turbado, sonrío. hago y explico, y cuento e intento que no se marchen. y todo con una mirada. y sus ojos parecen escuchar en silencio, asentir, entender, aceptar eso que espero que estén diciendo los míos. después, ese silencio de mil palabras, mas intenso que nunca, es interrumpido. Gin baja la mirada en busca de algo, de un poco de fuerza, de una sonrisa, de alguna palabra pronunciada en voz alta. pero no encuentra nada, nada. entonces vuelve a mirarme y sacude ligeramente la cabeza. su mejilla hace una pequeña mueca, un esbozo de una media sonrisa, quizá una sombra de posibilidad, como diciendo: "no, aun no, es demasiado pronto." al menos eso es lo que yo quiero leer. y se aleja así, directa hacia donde no me es dado saber, hacia la vida que le espera, quizá hacia un nuevo sueño, seguramente mejor que el que yo le he robado. y tiene razón. y se lo merece. así es como me quedo allí en silencio. enciendo un cigarrillo. doy un par de caladas y lo arrojo al suelo. no me apetece nada. después entiendo que no es verdad. entonces saco algo del maletero. ( unos exprais para pintar un graffiti
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Cuando subo a la moto ya anochece. es precisamente en ese momento cuando veo regresar a gin. conduce veloz, tal como es ella. acompaña la curva con la cabeza, canturrea la canción que esta escuchando en ese momento. quien sabe cual es . me parece otra vez alegre. como siempre. tal como la había dejado. contenta de su sonrisa, de la vida que lleva, de los sueños que persigue, de los limites que no conoce. libre. libre de todo eso que no le interesa e incluso mas aun. y entonces me alejo así, viéndola asombrada, mientras sonríe. (porque acaba de ver su fachada)  y soy feliz. como hace mucho que no lo era.... culpable solo de esa inscripción inmensa que ocupa toda la fachada de su casa. esplendida, directa, hermosa. y ahora ya no tengo dudas. no tengo remordimientos, ya no tengo sombras, no tengo pecado, no tengo pasado. solo tengo unas ganas enormes de volver a empezar. y de ser feliz. contigo, gin. estoy seguro. si, es así. ¿ves?, hasta lo he escrito: "Tengo ganas de ti."

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