sábado, 15 de enero de 2011


Sabía lo que quería decir, y lo diría. Tenía las ideas, tenía las palabras memorizadas. En el perfecto orden, con la perfecta entonación. No pasaría otro día más entre evasivas y cambios de tema. No. Entonces la vio. Caminaba despacio, descuidada, salvandose por milímetros de chocarse con las personas que venían de frente. Su boca dibujaba media sonrisa provocada por el recuerdo de algo gracioso. Su mirada perdida se encontró con esos ojos que la miraban desde lejos. Completó la sonrisa y llego hasta él con pequeñas zancaditas. 
   -Hola.
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Y las palabras empezaron a pesar toneladas, demasiado. Acabarían aplastándole si no hacía algo con ellas,     asique las olvidó. A propósito o sin quererlo. Quién sabe. Un "hola" y una sonrisa habían conseguido llevarselo todo.

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