-Hoy parándome a pensar sobre la vida, mi vida, e llegado a la conclusión de que el tiempo pasa demasiado deprisa. ¿No os habéis fijado? Todavía recuerdo cuando era una enana y estaba en el parque jugando con mis amigas a que el parque era nuestra casa. Me acuerdo que una se dedicaba a preparar la comida con hojas y tierra, otra cuidaba de los muñecos como si fueran nuestros hijos y otra se encargaba de ir a la compra y sacar ha pasear a nuestro perro imaginario.
Entonces todo era mas fácil, creías que estudiar era de una chica mayor y que estudiar molaba, en cambio ahora estamos deseando acabar los estudios. También antes pensábamos que el amor era como en las películas o en los cuentos, que tendrías a tu príncipe y que todo tiene un final feliz. Y bien ahora tengo dieciséis años y lo poco que se a cerca del amor es que es una mierda, que el mundo se te viene abajo cuando te ``enamoras´´ de la persona equivocada, que hoy te gusta uno y mañana otro, lo dicho, una mierda. Y después de esto y mas e llegado a una conclusión. Hay que vivir cada momento de la vida como si fuera el único porque cuando te quieras dar cuenta se habrá esfumado la adolescencia, y debo admitir que es la mejor etapa de la vida, aunque no me importaría retroceder por tan solo una día y revivir una de esas tardes, de esas magnificas y soleadas tardes en el parque, con mis amigas...

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