lunes, 31 de octubre de 2011

La vida no es más que un viaje en tren repleto de embarques y desembarques, con accidentes, sorpresas agradables en algunos embarques y profundas tristezas en otros.
Al nacer nos encontramos con algunos viajeros que creemos que nos acompañaran siempre (los padres) pero no sabemos si será posible, también subirán personas que serán muy especiales para nosotros; llegaran nuestros hermanos, amigos y aquellos amores maravillosos. De las personas que suban a este tren habrá personas que lo hagan como un simple paseo, otros encontraran solo tristeza en el viaje. Muchos al bajar dejaran una añoranza permanente...otros pasaran tan desapercibidos que ni si quiera nos daremos cuenta de que han ocupado un asiento habrá pasajeros que se acomoden en un vagón distinto pero no nos impedirá que en nuestro viaje recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos pero no podremos sentarnos a su lado pues habrá otra persona ocupando el asiento. El viaje se llenará de desafíos, sueños, fantasía, esperas y despedidas. El gran misterio es que no sabremos en que estación nos bajaremos y donde lo harán nuestros compañeros
Me quedo pensando en que si cuando baje  del tren sentiré nostalgia...creo que si.
A.

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